Taller de Iniciación Coral

El sábado 6 de octubre comienza el Taller de Iniciación coral para los que quieran ingresar al Coro Municipal. Los interesados deben asistir al Anfiteatro los sábados a las 18. El mismo contará con preparación vocal, lectura musical y repertorio a 2 voces. A cargo de nuestro director Juan Carlos Sáenz. Para mayor información llamar al 2604680605.
Es nuestra intención invitar a todos aquellos que deseen integrar nuestro coro. Además es extensivo para los coreutas activos que quieran participar.
Una herramienta más para crecer en los conocimientos vocales, de lectura y repertorio para continuar con los objetivos propuestos.
Si usted está interesado o conoce a alguien que quiera empezar a cantar le pedimos que comparta esto.
Gracias.

El repertorio coral

Música original para coro “a capella”, con acompañamiento instrumental.
Arreglos y versiones corales.

La elección del repertorio por parte del director del coro es una de las cuestiones más importantes a resolver. Depende de la idoneidad del director, de la calidad del coro, del perfil de cada organismo coral, y, especialmente de la capacidad del auditorio de recibir y disfrutar del mismo.

Generalmente se subestima esta última, se cree que el público, en ciertos lugares o situaciones,  no está preparado para escuchar algunas obras clásicas, pero en realidad es la falta de idoneidad del director o del grupo la que juega una mala pasada al afrontar estas obras. Yo creo que al público hay que darle lo mejor de nosotros con todo el esfuerzo que eso implica en el estudio y preparación del repertorio. Actualmente, en nuestra ciudad, y hablo de lo que conozco, los coros van bajando el nivel de sus interpretaciones, y por lo tanto también se afronta un repertorio más liviano, con pistas que tapan todos los errores a los oídos del engañado público, pero no escapan a un oído formado musicalmente.

Ante esta situación, ¿qué chance nos queda?

Seguir haciendo el trabajo con nuestros coros mediocremente, sin esfuerzos, para que todo sea “bonito” o esforzarnos por elevar el nivel de nuestros coreutas y dándole al público la oportunidad de escuchar obras de calidad, sean clásicas o populares.

No quiero omitir acá que no existen buenos o malos coros, sino buenos o malos directores.

Ahora bien, lo que se debe conocer es muy bien a sus coreutas para abordar el repertorio, y éste, busquen por donde busquen, independientemente de que las obras sean populares o no, se puede clasificar sólo de dos formas: está bien o está mal.

Para eso es necesario conocer las diversas posibilidades que ofrece el vasto repertorio coral que  está integrado por:

MÚSICA ORIGINAL PARA CORO:

Los compositores de música original para coro debían tener en cuenta, según la época, las posibilidades expresivas de los coros, para eso compusieron “a capella”, es decir, sin acompañamiento instrumental, o con acompañamiento. Ésto depende a su vez de la época de la composición.

Durante la Edad Media los coros comenzaron a formarse por una necesidad primaria como es el registro de los cantantes. Recordemos que la música religiosa de estos siglos era interpretada solamente por monjes y en su espacio: la liturgia católica. Como derivó hasta nuestro conocido coro mixto es un tema distinto, que el interesado puede conocer a través de la historia de la música, tema que, doy por supuesto que los directores idóneos conocen, los demás por eso mismo no abordan estas obras, o si lo hacen, los resultados no son buenos.

La época de oro del repertorio coral fue, es y será el siglo XVI, en el que la polifonía y el coro eran las expresiones musicales más frecuentes, por no decir las únicas, que se podían ofrecer al público.

La música coral del Renacimiento se divide sólo en dos posibilidades y cada una de ellas con características que les son propias: RELIGIOSA o PROFANA.

Esto no significa que una sea mejor que la otra sino que cada una tenía su forma de interpretarse, y lo que debemos respetar para hacer un buen estilo, es  la manera en que se cantaban en su época.

He escuchado cada cosa hecha con la polifonía…

La música profana del renacimiento también admitió instrumentos, pero estos siempre doblando a las voces o reemplazándolas.

A partir del siglo XVII, ya compositores barrocos, como Bach, Händel, Vivaldi, por nombrar a los más conocidos, escribieron obras corales siempre con acompañamiento instrumental, tanto la profana como la religiosa, por tanto la correcta interpretación de las obras de este período es con instrumentos, los que corresponden a cada partitura, o en su defecto con un bajo continuo, un clave que puede reemplazarlos, actualmente se usa mucho el piano, aunque es posterior a la época en que estas obras fueran escritas, o el órgano.

Está fuera de estilo la interpretación de este repertorio “a capella” -incluso los famosos “Corales” – a pesar que sea muy frecuente escucharlos así.

ARREGLOS O VERSIONES CORALES, ADAPTACIONES Y OTRAS YERBAS:

Una versión coral es una adaptación de canciones no compuestas originalmente para coro y que un músico arreglador adapta para 2, 3 o más voces, iguales o mixtas.

Como resultado se puede obtener una buena versión compatible con algunos organismos corales, otros no, dependiendo del grado de dificultad con el que fue hecha.

Hay arregladores que se jactan de hacer arreglos fáciles, otros de sus arreglos complejos.

Los que sufren son aquellos coros que intentan incluir en su repertorio versiones que no están al alcance de sus posibilidades, y de última, el público que debe escucharlos.

Ni decir lo que pasa cuando a un arreglo para coro se le incrusta una pista de acompañamiento, la cual puede o no estar con los mismos acordes que los que el arreglador compuso su arreglo, y eso lleva a una mala performance, que sólo queda audible cuando el coro canta simplemente la melodía y el resto lo hace la pista. En este caso no podemos estar hablando de música coral propiamente dicha.